miércoles, 25 de agosto de 2010

Que se puede ir haciendo por México. Aún falta mucho por hacer, pero por algo se empieza.

Los padres estamos preocupados por el consumo de alcohol y drogas, por las muestras de violencia, el acoso escolar (bullying), los horarios y los diversos excesos. Algunos padres aceptan que sus hijos están pidiendo límites a gritos, que los antros les están ganando la batalla y que, también, se debe formar a los padres.
Es obvio que no son los niños y los jóvenes los únicos responsables de su comportamiento; si los adultos a su alrededor no los corrigen desde pequeños y no los acompañan en su crecimiento, los chavos no adivinan qué se espera de ellos.

Un cambio de comportamiento es difícil de lograr y para conseguir que los hijos vuelvan "a tener valores y dejen de ser consumistas", los padres podrían, entre otras cosas:

Dejar de competir entre sí por el tamaño de la casa, los decoradores, los viajes, los autos de lujo, la ropa y los accesorios de diseñador.
Comprar a sus hijos la ropa que necesitan no sólo ropa y zapatos de marca. Explicarles que usarlos no los hace mejores que quienes no pueden pagarlos.

Darles carro sólo hasta su mayoría de edad y nunca darles uno de lujo. La vida de todos está en riesgo y cuantos chavitos vemos por las calles actuando sin responsabilidad en perjuicio de los demás ¿Quien les dio ese auto?.

Respetar a los maestros y en general a la autoridad, nunca decir a sus hijos que ustedes pagan a los maestros "pobres diablos" y que éstos no los deben regañar ni exigir y ¡menos! castigar o reprobar.

No fomentar la rivalidad con otros colegios o grupos. Nunca llevarlos a las áreas de los centros comerciales en donde se reunen para diferenciarse.

Dejar de repetir que quien vive en un área reconocida de gente más pudiente, es mejor que quien vive fuera de ésta. Relacionarlos con niños de otros colegios y de otras colonias.

No comprarles todo lo que pidan. Su consumismo los lleva a tener todo en exceso.

Si son menores de edad, estar al tanto de lo que ven y hacen en la computadora.

Buscar formas de convivir en familia: tener un solo televisor en la casa para evitar que cada quien se aisle en su recámara, procurar que toda la familia se reuna a comer o a cenar, por lo menos, una vez a la semana, no permitir aparatos de jueguitos en la mesa, ni teléfonos celulares o cualquier otro aparato que sirva de distractor en la convivencia familiar.

Tratar al personal de servicio doméstico con respeto y a todo aquel que nos brinde un servicio: en gasolineras, restaurantes y demás sitios públicos como las personas que son, no como esclavos que deben hacer lo que se nos antoje.

Dejar de hacer ostentación de su riqueza en los bautizos, primeras comuniones, confirmaciones y bodas; eso enseña los hijos a fijarse en el lujo y las apariencias, mientras pierden el significado de la celebración.

Enseñarles que al templo o iglesia se va a dar gracias, a reflexionar y tratar de entender y reconocer valores, no a lucirse ni a viborear.

Enseñarles que no todos los problemas se resuelven con dinero y palancas.

Si ya tienen edad, discutir con ellos, honestamente, su sexualidad (aunque les cueste trabajo).

Educarlos para que no sean jueces implacables. Juzgan con excesiva facilidad, como si sus puntos de vista o sus creencias fueran las únicas válidas, enseñarles que hay otras formas de vida, de ser, de creer y de actuar y que la suya es sólo una entre muchas, no la única.

Las señoras deben renunciar a uniformarse en cuanto a sus camionetas y a su atuendo.
No enseñar el autoritarismo. Para esto, hay algunos padres de familia que a base de imposiciones radicales quieren educar a sus hijos. Creen que sus ideas, forma de ser y de pensar son absolutas y perfectas, que la demás gente está mal en su forma de vida y que los demás cometen errores, menos ellos. No se dan cuenta que sus hijos son los que van a sufrir con ese tipo de educación y de ejemplos. No dar un ejemplo de radicalismo y absolutismo, nadie es perfecto.

Enseñar a nuestros hijos que una carrera universitaria, no los hace ser mejores personas, pueden tener una carrera terminada pero carecer del más mínimo valor elemental. Los hijos son el reflejo de los padres, y entre más les enseñemos a ser perfectos, menos felices serán.

Cuantos padres hay que porque ellos sufrieron en su niñez y adolescencia y tuvieron muchas carencias, enseñan a sus hijos a que la vida es tan miserable, que ellos tiene que sufrir lo mismo. Caen en el extremo de que la vida es tan difícil que los enseñan a ser “independientes” desde pequeñitos sin importar el daño emocional que se les pueda causar. Una cosa es ser independientes y otra autónomos.

La independencia es una y la autonomía es otra. Se les debe enseñar la autonomía conforme a su etapa y edad. A los hijos se les enseña a vivir las etapas de la mejor forma posible a base de amor, paciencia y comprensión.

Establecer límites sin caer en el autoritarismo. Esa frasecita de “porque lo digo Yo, y punto” cae en la impropiedad y en el radicalismo. Ya que las niñas y niños tienen derechos como personitas que son y su mundo es pequeño y complicado. Eso les resta autoestima y minimiza su calidad como ser humano.

Fomentar las reuniones en casas particulares en vez de antros y estar pendientes de cómo se comportan.

Estar al pendiente de quienes son las amistades de nuestros hijos en la escuela y en la colonia donde viven. De ser necesario formar una red social en la que los padres sepan nombres, direcciones, correos electrónicos, teléfonos y a su vez también datos personales y el perfil de amigos de los amigos, etc.

Esta es una forma de aprender a conocer bien a nuestros hijos como y con quien se relacionan. De tal suerte, que esta estrategia evitará que nuestros hijos sean presas fáciles de aquellas personas que sin escrúpulos quieran causar un daño moral, físico y emocional.

¿Queremos que nuestros hijos recuperen los valores? Fortalezcámoslos y enseñemos a base de reforzamientos para, llegado el momento, no teman polarizarse y asuman la responsabilidad de todos sus actos.

Hay algunos ejemplos maravillosos de padres y jóvenes, ellos y ellas, muy ricos y muy educados. Son modestos, sencillos, respetuosos y solidarios. Pero otros muchos padres sienten la necesidad de demostrar su dinero, su mal gusto y su prepotencia. Y de ahí lo aprenden los hijos.

Considero que si todos hacemos un frente común ante las adversidades sociales, haremos una sociedad más justa, consciente e incluyente para hacer de nuestro país un México Diferente por la calidad de la gente.

Hago extensivo este contenido e Invito a la sociedad de padres de familia a unirse a que formemos una cadena o campaña perpetua para que se de este cambio tan necesario en nuestra comunidad y sociedad en general.

lunes, 16 de agosto de 2010

EL VALOR DE LA FORTALEZA

Es la virtud que nos impulsa a vencer el temor y huir de él. Es fuerza, entereza y firmeza de ánimo. Ésta nos ayuda a vencer los obstáculos con ayuda de la inteligencia y la voluntad personal, ser capaces de derrotar los miedos que impiden dar a nuestra vida su verdadero sentido.

Muchas veces el dolor, provocado por circunstancias inesperadas y que en ocasiones son banas, logra ser tan fuerte, que nos abruma, nos nubla la razón y hasta hace que renunciemos a la vida misma. Los que se dejan vencer por el dolor caen en la desesperanza y finalmente caen derrotados y vencidos para luchar. El dolor es tan solo una reacción a la impotencia, quisiéramos que pasara rápido el tiempo para olvidar el momento difícil y que pueda existir una paz y una estabilidad emocional en nuestro interior. No obstante, mucho depende de nosotros mismos para que el dolor pase.

Podemos decir que el valor de la fortaleza es indispensable en el desarrollo humano para resistir muchos de los momentos lamentables que nos acontecen en nuestra vida y que desafortunadamente estamos expuestos a padecer.

Tal es el caso de la pérdida de un ser querido o un amigo entrañable, el fin de una relación, un divorcio, una enfermedad grave, una relación tormentosa, el ver que un ser querido se hunde en el alcoholismo o drogadicción, incluso, no estamos exentos de la influencias directas o indirectas de aquellas personas acomplejadas negativas y pesimistas que buscan la forma de causar un daño físico, emocional y psicológico con el fin de pisotear la integridad física, moral de una persona a base de mentiras, chantajes, imposiciones, engaños, presunciones, faltas de respeto, manipulaciones, hipocresía, deslealtad y envidia, entre otros. También de aquellas que ejercen presión para realizar algo que va en contra de los principios inculcados en la familia o en la escuela, contraponiéndose a los valores adquiridos.

Las personas vengativas, maliciosas y ventajosas sin escrúpulos son como las piedras en el camino, que por donde quiera las podemos encontrar y que desafortunadamente nadie está exento de toparse con alguna de estas personas. Las podemos encontrar en el propio trabajo, en la escuela, en un medio de transporte, en un evento, en un centro comercial, en un restaurante, en un bar, en una Disco, en el teatro, en el cine, e incluso en la propia familia. Siempre habrá alguien que quiera sacar ventaja y provecho de alguna forma u otra de las personas que actúan con buena fe.

Los Sociópatas que son capaces de mentir y manipular con tal de conseguir sus objetivos, no les importa actuar en menoscabo de las personas, afectan y pisotean su integridad, usan sus técnicas para utilizar a las personas consiguiendo lo que quieren y sentirse superiores.

Uno nunca sabe con la clase de personas con las que uno se relacionará en el transcurso de nuestra vida. Llegamos a conocer a alguien de quien que sin saber, resultan con el tiempo ser: manipuladores, ventajosos, acomplejados, mentirosos, irrespetuosos, vengativos, impositivos, victimarios, irónicos, envidiosos y que por complejos de inferioridad e incluso de superioridad logran hacer daño y que uno está expuesto a caer en sus juegos perversos, resultan ser “lobos disfrazados de ovejas”. En fin, muchos son los problemas personales y sociales que rodean nuestro entorno y que son las causales de tristeza y dolor.

No obstante, a todos estos conflictos emocionales y sociales, si bien es cierto que son momentos difíciles; resultan con el tiempo transitorios y todos tenemos la capacidad de poder olvidar y superar las adversidades. Estar dispuestos a sumar pequeños esfuerzos revertir las sensaciones que lastiman y ser felices y exitosos en todos los proyectos de vida que tengamos, y de los que sin duda alguna estamos capacitados mentalmente y emocionalmente para afrontar; trabajar y mejorar para la realización de nuestras metas y esforzarnos por ser mejores mujeres y hombres participativos e incluyentes dentro de la sociedad.

Tener precaución y de manera inteligente tomar una decisión absoluta en la forma de relacionarnos y de cómo lo hacemos para no resultar dañados y terminar siendo víctimas y presas fáciles.

Sumar en nuestra vida, nunca restar; es decir, que fortalezcamos nuestras relaciones personales y públicas, sin minimizar los derechos y la integridad física y emocional de los demás. Hacer uso de nuestros propios recursos y pensar que siempre habrá más de una solución para cada uno de los problemas y obstáculos que se nos presenten en nuestro trayecto por la vida; todo tiene solución, menos la muerte.

Mirar siempre adelante, nunca hacia atrás, el horizonte es muy grande y las situaciones que hayamos vivido positivas o negativas es parte del pasado. Desafortunadamente, también de los errores se aprende para bien o para mal, cada error cometido, es una lección aprendida, pero finalmente nos caemos y nos levantamos por sí mismos para enfrentar nuevamente el presente y el futuro y del que sin duda alguna estamos capacitados mentalmente y emocionalmente para salir avantes.

En eso radica el valor de la fortaleza; esa dichosa virtud nos ayuda a formarnos una coraza para ver el sentido real de las cosas y de la vida misma, nos hace ver y saber siempre lo que queremos Ser y adonde queremos ir. Ver la realidad de nuestras capacidades y de nuestro entorno familiar y social. Aceptar nuestras limitaciones, porque si no conocemos nuestro Yo interno, no aprenderemos a conocer a los demás. Tener la suficiente seguridad en uno mismo para saber ejercer nuestras aptitudes y virtudes, aplicarlas en nuestra vida personal y social.

De tal suerte que en la medida que nos aceptemos a nosotros mismos tal cual somos con defectos y virtudes, seremos capaces también de aceptar la realidad de las cosas con absoluta madurez y que esto, nos lleve a un estado de bienestar intelectual, emocional y social. Siempre vendrán tiempos mejores, mucho mejores.

jueves, 5 de agosto de 2010

El Adolescente en la Sociedad.

Si bien, sabemos que la adolescencia es una etapa de cambios, de transformación, en la que surgen temores, furia, tristeza, desafío, dudas, irreverencia, entre otros estados emocionales. También es cierto que este cuadro de cambios, dan paso a una conformación de hombres y mujeres con madurez y con la capacidad para la toma de decisiones. También son años de creatividad, reflexión, dedicación, exploración, redescubrimientos y de energía; en fin, es un proceso de manifestaciones físicas y emocionales por el que pasan los adolescentes.

Sin embargo, en la actualidad vivimos en un mundo globalizado y a su vez, complejo que ha servido de escenario cultural y social en el entorno de los adolescentes ofreciendo un abanico de todas y cada una de sus modalidades. Ahora, a los adolescentes parece preocuparles más su estilo de vida, la popularidad, el ego, la moda, la estética y las satisfacciones entre otros. No gustan de enfrentar los retos que se les presentan, no quieren asumir las consecuencias de sus actos, sin hacer esfuerzos suficientes para lograr sus metas personales. Se tornan carentes de la práctica de los principios y los valores en su conjunto general.

Dentro de esa vulnerabilidad generalizada, muchos son los adolescentes que se preocupan más de la marca de ropa que portan y de su valor económico, que de su valor simbólico que representan las cosas. Sienten que por ser adolescentes, tienen más derechos que los adultos, anteponiendo el Ser, por el Tener o poseer las cosas intrínsecas. No crean consciencia de que la adolescencia es solo una etapa pasajera, en la que se forja la persona que será en un futuro, de ellos depende si tendrán un futuro prometedor o un futuro decadente y oscuro.

Sin embargo, no todo está perdido en esta etapa de vulnerabilidad. Hoy en día en algunos casos la adolescencia quiere ocupar un lugar en la sociedad y después de mucho luchar para llamar la atención de la sociedad en su conjunto, lo han logrado a base de sus actos de valentía y de lucha, hasta llegar a la toma de decisiones importantes en su vida.

Mucho ha tenido que ver el que, actualmente los adultos vivan la vida con un estrés debido a lo inmerso que está en los problemas de su entorno, con mucho quehacer tanto laboral, como personal; que en ocasiones no se da cuenta del papel que los adolescentes quieren jugar en la sociedad, ya que el concepto de estos, hacia los adolescentes, es de inexpertos, es decir, incapaces de tomar decisiones; cuando en realidad tiene un deseo de participación ciudadana y capaces de transformar una realidad por la frescura de sus ideas.

Sin embargo, dadas las condiciones sociales, y para que nuestros adolescentes no se corrompan y evitar que sean atraídos por los problemas sociales en perjuicio de ellos mismos. La tarea de los Padres radica en empezar a inculcarles el valor de la responsabilidad en todos los aspectos de la vida desde la niñez y a que esta sea parte de su vida, crear consciencia en que cada acción buena o mala trae consecuencias y repercusiones a lo largo de su vida. De tal suerte que en base a su capacidad de toma de decisiones marcaran de forma objetiva su forma de vivir, tomando plena consciencia de los hechos.

Es por eso que si educamos a base de inculcar y del reforzamiento de buenos hábitos, de principios y valores, formaremos adolescentes responsables que un un futuro se harán adultos con la plena conciencia y capacidad de valorar y guiar su vida con objetivos específicos encaminados hacia el éxito personal, con una identidad que los haga felices e incluyentes y participativos dentro de una sociedad que sustente sus bases para el éxito y la conformación de un país.

miércoles, 28 de julio de 2010

LA AMISTAD



Los valores



AMISTAD



Frases Bonitas



domingo, 18 de julio de 2010

¿QUÉ ESTÁ PASANDO CON NUESTROS ESTUDIANTES ADOLESCENTES?

En México, acaba de terminar el ciclo escolar 2009-2010 dentro de la primera década del siglo XXI. Y nuestra sociedad va teniendo una transformación global, al igual que nuestros adolescentes también cambian y crecen día a día para ir forjando a los hombres del mañana, los que harán un país cuyo desarrollo se sustente en cuatro principios: económico, político, social y educativo-cultural. Dentro de estos puntos, tuve a bien realizar un análisis sobre lo educativo-cultural que va ligado al proceso educativo escolarizado en su educación secundaria, ya que nuestros adolescentes son aprendices de lo bueno o de lo malo. Ellos pueden aprender y a desarrollar: conocimientos, habilidades y actitudes, que les sirvan para formar su personalidad. Son como esponjas que absorben conocimientos y competencias, sin apreciar y valorar sus éxitos dentro de su proceso de aprendizaje personal.


Para esto, cabe mencionar que la Cultura de la Legalidad sin duda alguna puede ser una gran herramienta para que nuestros niños, adolescentes y jóvenes entiendan y cultiven el valor de la legalidad para crear consciencia de que es de suma importancia el que se respeten las Leyes y Normas, por conocimiento y por convicción. Podemos hacer que nuestro futuro sea distinto, ellos desarrollan una etapa donde aprenden todo aquello que ven en su entorno social y con sus Padres. Son aprendices de todo y más aún ahora con la tecnología tan desarrollada resulta ser una herramienta de apoyo en donde los adolescentes pueden comunicarse con cientos de personas a través de las ya, famosas redes sociales, así como el viajar por los lugares más lejanos en unos instantes a través de Internet. Sin embargo, también escuchan y ven noticias de que el narcotráfico se manifiesta en todas partes, así como las guerras que se desatan, dejando miles de muertes al año.


Los adolescentes por lo general cursan su educación básica en el nivel de secundaria o preparatoria y el adherirse a nuevas culturas como la de la Legalidad y la de la No Corrupción, les puede brindar conceptos, principios y valores humanísticos de tal suerte, que ellos entiendan que el abarcamiento de dichas culturas conllevará a un sano ambiente social con un Estado de Derecho protector para su libre desarrollo.


Analicemos algunas estadísticas sobre nuestros adolescentes en el año 2010.
• La edad promedio en que los adolescentes dejan la escuela es a los 16 años, esto significa que los jóvenes apenas están conformando su educación básica, secundaria y según las estadísticas educativas nos reflejan lo siguiente:


El 24% abandonaron la escuela antes de cumplir los 15 años, el 13% abandonaron la escuela antes de los 20 años, lo que nos da un 37%. Después de los 20 años, el 13.1%. Sus motivos: que el 42% dejaron la escuela porque tienen que trabajar en donde sea y de lo que sea. El 29% dejaron la escuela porque ya no les gustaba y ya tienen necesidades socio económicas. El 12% dejaron loa escuela porque sus Padres ya no quisieron que continuaran estudiando, esto nos hace un total del 83%, el 17% restante va a continuar estudiando y terminando alguna carrera profesional.


Una gran cantidad de jóvenes crecen con la idea de que la educación en el futuro inmediato les representará mejores oportunidades para su futuro, sin embargo, existe mucha discrepancia entre lo que esto significa:

 El 75% esperan obtener un buen trabajo, el 41% esperan ganar mucho dinero como sea, y el 24% esperan solo obtener reconocimientos.


Esto refleja que en la mayoría de los casos los jóvenes relacionan el tener una buena preparación académica, con el un mejor nivel socio económico, dejando a un lado la formación integral y las repercusiones que puedan tener en su calidad de vida. También hay otras opciones: el 7% nos dice que estudian por: hacer amigos, tener novia (o), por viajar y otros.


El adolescente debe asumir varios roles y niveles al ser aprendiz. Para evaluar el desempeño de cada uno de los aprendices, se proponen cuatro niveles de progreso:


a) Aprendiz de alto desempeño


b) Aprendiz experto


c) Aprendiz en desarrollo



d) Aprendiz emergente


Para su ubicación y aplicación se sugiere tomar en cuenta los siguientes puntos: Por nivel de desarrollo de los aprendices.


a) Admitir que un aprendiz pueda estar en diferentes niveles de acuerdo con los contenidos del bloque.


b) Aceptar que todos los aprendices puedan establecer la meta de ser estudiantes efectivos y lograr sus metas.


c) Admitir que todos los aprendices al trabajar los contenidos de cada bloque, cuente con la ayuda de un Profesor y de sus Padres; ascenderán al menos un nivel.

Este panorama, nos ubica que el aprendiz asume un proceso sistemático continuo y que es parte inherente de la planeación didáctica, es un elemento básico de la enseñanza y el aprendizaje ya que esto fundamentalmente su concepción de aprendiz dentro de la Cultura de la Legalidad. Al considerar la diversidad de los aprendices, hay que verificar sus logros e identificar sus áreas de oportunidad para que gradualmente conozcan y tomen consciencia de la naturaleza de sus procesos personales de aprendizaje para fortalecerlos y enriquecerlos sin estigmatizar aquellos que tienen bajos niveles respecto a la adquisición de aprendizajes en contraste con los demás y respetar las Normas, Leyes, Reglamentos y otros.

El ofrecerles experiencias desafiantes en el desempeño de los alumnos, implica que el diseño de clases sea flexible con variedad de estrategias de enseñanza que rompan con los paradigmas o tabús de la enseñanza tradicional, cuyo principal medio para calificar y hacer su evaluación se basaba por medio de exámenes escritos y memorísticos. Hay que permitir que los aprendices logren sus propósitos al dirigir su propio aprendizaje de manera permanente independiente y autónoma, a partir de resolver situaciones reales y pertinentes a su contexto y nivel académico. El profesor tendrá que diseñar sus clases ofreciendo a sus aprendices experiencias desafiantes, actitudes positivas ante la vida y una Nueva Cultura de la Legalidad.


En este proceso el Profesor establecería una dinámica para evitar las secuencias rígidas de los contenidos académicos y actividades de donde solo puedan obtener una calificación numérica, pero no una evaluación integral basada en el desarrollo y fortalecimiento de las competencias para la vida y aplicar la Nueva Cultura de la Legalidad.


Finalmente, tenemos que aprender a reflexionar con ellos y encausarlos en que el vivir en la unión familiar y el hacer sacrificios para estudiar y no abandonar sus estudios es una forma de construir el México que siempre hemos deseado; nuestro nación necesita tener gente positiva, dinámica y trabajadora con muchas ganas de triunfar en todos los rubros y hacer las cosas bien desde un inicio y hasta el final.


Análisis por el Maestro Alejandro G. Lara López.

lunes, 12 de julio de 2010

BUSQUEMOS EQUIDAD

La Mujer como parte de un Género, ha demostrado que funge un rol importantísimo dentro de nuestra sociedad. Si bien es cierto que durante muchos años se le estereotipó como sexo débil con capacidades limitadas, en función de que podía solo engendrar y amamantar a los hijos; cumpliendo también un con un rol espacial en lo referente a su casa y familia. Sin embargo, aunque ella misma desconocía sus propios derechos humanos, el simple hecho de tener la capacidad de gestar una vida, ya la hacía merecedora de un espacio social con garantías individuales y que se le tomara en cuenta su capacidad intelectual y física de forma incluyente, más no excluyente.

En algunos países, la Equidad provoca un cambio personal, familiar y social, es así como la vida va cambiando de forma radical en el entorno mujer-familia. Ahora las mujeres juegan un papel elemental ocupando altos puestos dentro del gobierno y en el sector privado, incluso pasando por encima de algunas decisiones arbitrarias de los hombres en cuanto a su capacidad intelectual; demostrando así no solo su intelecto, sino su capacidad en la toma de decisiones en el manejo de personal, en la Administración y en la Dirección, así como en la inmediata resolución a los problemas.

Tal es el caso, que en un alto porcentaje la Mujer representa el sustento familiar no como complemento, si no como proveedora única sin que en esto merme sus responsabilidades como Ama de Casa, más por el contrario, ha sabido implementarse en ambas cosas como Madre-trabajo-casa.

No obstante, en otro escenario que sucede cuando lejos de ser un apoyo familiar, se convierte en una necesidad básica para un hogar, integrado por una familia compuesta de Padre, Madre e hijos; es aquí cuando la mujer deja de ser un complemento y pasa a ser necesaria cuando en ella recaen, no solo problemas familiares y de hogar sino un apoyo económico que lejos de ser compartido, con el paso del tiempo se convierte en una responsabilidad y una obligación, no es que sea incorrecto el apoyo al sustento familiar, por el contrario la mujer busca un bienestar común familiar. Pero, es aquí donde el hombre pierde su capacidad de compartir ya que comienza a buscar desahogos a su frustración de ver como la mujer comienza a ser autónoma con capacidades mayores, aún por encima de las de él, es entonces, cuando comienza a creer que se está afectando su hombría sintiéndose incapaz de ser el proveedor principal y hombre de la casa.

Debido a que la mujer ahora en la sociedad juega un rol importante, en algunos casos el hombre siente sobre sus hombros el peso de este cambio y la gran capacidad de la mujer y que aún, él no está educado ni preparado cultural y emocionalmente para soportar que la mujer intelectualmente sea superior, ya que no tolera una situación de equidad porque están acostumbrados a ser "el sustento principal y hombre de la casa"; es entonces cuando buscan roles enfocados según la educación proporcionada en donde la educación familiar radica que él es Padre y el proveedor.

Por otra parte, para la mujer trabajadora y emprendedora es frustrante apoyar y no sentirse apoyada por la pareja y por la sociedad misma como tal. Es por eso que busquemos equidad de género como familia, como sociedad y como país, debemos asumir roles que nos permitan crecer como seres humanos. Solo así lograremos un avance de crecimiento integral como mujer perteneciente a una sociedad y como nación; caminemos de la mano para construir y afrontar un futuro prometedor como personas.

Finalmente, cabe mencionar que, aunque los roles de género varían de una sociedad a otra, teniendo en cuenta los factores culturales, religiosos y de raza, la mujer como elemento fundamental en la reconstrucción de un espacio económico, político, social y cultural ha continuado con una lucha que inició desde hace ya varias décadas con un avance importante logrando ganar y ocupar espacios por su lucha y perseverancia, dando todo de sí misma para beneficio propio, de su familia y su país.

jueves, 8 de julio de 2010

IGUALDAD DE GÉNERO