sábado, 3 de julio de 2010

GONDWANA FELICIDAD



miércoles, 30 de junio de 2010

"No podrán con nosotras"



domingo, 27 de junio de 2010

El desarrollo personal y social de estudiantes de Educación Secundaria.

Los adolescentes como grupo social han vivido una transformación social relevante en su forma de vida. De tal suerte, que en la actualidad, los avances tecnológicos han contribuido a su pleno desarrollo personal y profesional.

A manera de reflexión, he de comentar que mucho han cambiado los tiempos en los que los adolescentes de hace apenas una generación la forma de comunicación era más directa y personalizada. Las redes sociales se constituían en la convivencia de amigos o compañeros para ir a una biblioteca, a tomar un café, un helado o el ir a bailar en grupo con un horario permitido pero restringido. Nuestro círculo de amistades era muy pequeño.

En cambio ahora, la adolescencia del siglo XXI, cuenta en la mayoría de los casos con un teléfono celular, una computadora e Internet, y sin necesidad de salir muchas veces de su casa, amplían su círculo de amigos a través del acceso a una de las diversas redes sociales que existen en el mundo cibernético, dando lugar a un factor importante en el desarrollo social de cada adolescente.

Sin embargo, este uso de la tecnología también ha mermado en el reforzamiento de aquellos valores fundamentales para nuestro desarrollo social y humano.

Dentro de su percepción de sí mismos como individuos y seres sociales, surgen las siguientes interrogantes: ¿quién soy Yo?, ¿cuál es mi identidad?. Para ello, hay que distinguir sus características personales que lo identifican como un ser único y valioso; con habilidades, aptitudes y valores. ¿cómo se puede definir?, ¿cómo es él y ¿cómo vive su adolescencia?, cuáles son sus características individuales y su contexto.

Comprender sus necesidades y cómo se desarrolla como estudiante y cómo se organiza escolarmente y socialmente. ¿me reconozco y me acepto?. Reflexionar y valorar la concepción positiva que tiene de sí mismo y la influencia de los demás para su conformación.

Asumir también, que la autoestima, la confianza, la amistad, la solidaridad, la familia, el respeto, la tolerancia, la verdad y la unidad; son valores necesarios para una convivencia armónica. Distinguir sus delimitaciones en aras de una mejora continua, a partir de sus aptitudes propias que lo conduzca a una vida pacifica y a un sano desarrollo personal, intelectual y profesional.