viernes, 14 de mayo de 2010

Lucha contra la corrupción.

México, es un país democrático y de leyes, presumiblemente con un Estado de Derecho que conlleva al bienestar político, económico y social. Sin embargo, para un sostenible fortalecimiento del buen gobierno aún falta mucho por hacer. Para ello, es primordial la participación de la sociedad civil y necesaria la constante creación y fomento a una Cultura de la no Corrupción, que siente las bases primarias en todas las esferas que rodea al ser humano para la sana convivencia social y el respeto a las leyes y normas que emanan de nuestra Carta Magna. Es una obligación de cada individuo el acatar las leyes, no solo, por miedo a las consecuencias que conlleva el no hacerlo, sino porque sin tales leyes, no existiría un orden social. De lo contrario, existiría una anarquía llevada a la afectación total no solo de los intereses de individuo en su persona, sino de toda una nación. Pues bien, será necesario en los principios básicos de educación inicial y desde el núcleo familiar en donde se sentarán las bases formales para la introducción al respeto a las leyes y normas jurídicas.

Existe una preocupación generalizada por una sociedad sentida por el gran daño generalizado que nuestro país ha vivido en forma sistemática a través de nuestra historia durante las diversas etapas: la Colonia, la Independencia, la Reforma, la Revolución en forma muy acelerada; en particular en situaciones vergonzantes desde hace tres décadas, en que se ha convertido a México en un “botín de unos cuantos” que no han tenido el menor temor de hacer daño. Formar y hacer una sociedad con conceptos, principios, y valores que nos conduzcan con honor hacía la modernización como país y con respeto por el ser humano.

Es así que desde 1999, surgió la Asociación Nacional contra la Corrupción, AC. (ANCOCOR), cuyos objetivos basados en sus valores y principios consisten en: invitar a todos los individuos preocupados por el país a unir esfuerzos para combatir la corrupción, ya que sólo tenemos dos opciones; estar en ella o contra de ella, no hay una tercera.

La opción adicional es vivir en la pobreza extrema, con la ignorancia en la que nos han hundido los gobiernos promotores: del abuso, el saqueo y la corrupción generalizada con el resultado de la indiferencia, la falta de organización. Ante tal situación y considerando los antecedentes y las causales para establecer y promover una cultura de valores que nos infunda y consolide principios para conducirnos con honestidad en todos los movimientos y actos de nuestra vida. En consecuencia crear y fomentar acciones que normen la conducta de niños y jóvenes; quiénes merecen vivir en mejores condiciones a las actuales. Así mismo, los miembros de la ANCOCOR, han establecido el compromiso de ser honestos por dentro y hacia fuera y con esa actitud permitir por sí mismos pensar y trabajar en un proyecto de vida que eleve nuestra calidad moral y de vida de todas y cada una de las personas que así lo asuman por todo el tiempo que quede por vivir.

lunes, 10 de mayo de 2010

Los valores, dentro de un marco de legalidad rector para una sociedad y un Estado de Derecho Democrático.

Dentro de una nación, la sociedad es la base fundamental en donde se forja un rumbo de éxito de un país. Es por eso, que el Estado tiene la obligación y la capacidad constitucional y social para brindar seguridad y estabilidad en todos los ámbitos a sus gobernados.

Dicho lo cual, las herramientas otorgadas por el Estado, son necesarias para que la sociedad coadyuve al progreso y desarrollo enonómico, político y social del país. Y para eso será necesario la creación y el impulso de nuevos conceptos culturales que redunden en beneficio de los ciudadanos como una forma de vida.

Por lo ulterior, cabe mencionar que los principios y valores que rigen una sociedad, son fundamentales para el cometido que se pretende para la realización a dichos proyectos para el blindaje social, y la no afectación de su integridad. Los valores conllevan a una convivencia sana regulada tanto para los gobernantes como los gobernados. La familia, como núcleo social, es una pieza importante en el rompecabezas de la sociedad, teniendo la obligación constitucional en la educación y fomento a los valores para la formación de mujeres y hombres con verdadera conciencia social y de lucha para su bienestar personal y el de su nación.

Existen valores, tales como: el amor, la amistad, la amabilidad, la bondad, la coherencia, la confianza, la democracia, la colaboración, la dignidad, la disciplina, la fidelidad, la fortaleza, la generosidad, la verdad, la unidad, la transparencia, la tolerancia, la solidaridad, el respeto, la responsabilidad, el patriotismo, la lealtad, la integridad, la justicia, la imparcialidad, la igualdad, la humildad, la honradez, la hospitalidad, la fidelidad, la generosidad, verdad, paz, justicia, familia, entre muchos más; que rigen nuestra vida cotiadana. Todos y cada uno de valores dentro de un marco legal conlleva al buen desempeño en las relaciones de las personas. Sin embargo, para que exista un trato cordial entre el Estado y ciudadanos, será necesario que cada individuo tenga pleno conocimiento de las leyes que los rigen, solo así, se propiciará un marco tranasparente y legal, es decir, una cultura de legalidad para el buen orden social.

El respeto a las instituciones que conforman el Estado, sin duda alguna conllevará al fortalecimiento  del mismo y la sociedad en general. Es por eso que será necesario, propiciar las bases desde la infancia dentro del núcleo familiar apegándose a los valores fundamentales de conviviencia, es asì como se creará verdadera consciencia social para el cumplimiento de las normas del Estado.

Fomentar la legalidad, en relación al respeto de las instituciones del Estado y a las leyes, como cultura integral, darán un paso más para el crecimiento económico, político y social de una nación.